Ética
Hoy en día, colaboramos con la prefectura de Santa Elena, en Ecuador, y con varias familias locales que nos ayudan en la producción de incienso de Palo Santo.
El proceso se lleva a cabo directamente in situ por las comunidades locales. Se encargan de seleccionar las partes más valiosas de la madera, excluyendo las raíces, la corteza y otras imperfecciones naturales de la planta. También es gracias a su contribución que nuestro Palo Santo es uno de los más apreciados y utilizados en Europa. Todos nuestros productos están hechos a mano por artesanos y talleres locales según técnicas transmitidas de generación en generación y con decoraciones típicas de las diferentes culturas locales.